HISTORIA DE LA SAHA
 
La Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial fue fundada en el año 1992 por un grupo de pioneros y visionarios que, reconociendo a la hipertensión arterial como una afección con un necesario enfoque multidisciplinario, convocaron a colegas provenientes de distintas profesiones y especialidades para que se agruparan en una institución que fuera el marco de estos diversos intereses.

El nacimiento de la SAHA está íntimamente ligada a nombres y personajes de enorme peso científico y académico y de prestigio nacional e internacional.

Nada menos que dos premios Nobeles, como Luis Federico Leloir y Bernardo Houssay forman parte del árbol genealógico que posibilitó, en la persona de Carlos Taquini, el origen de nuestra sociedad. Al decir del premio Nobel de Medicina y Fisiología  1947, Bernardo Houssay,"Tengamos ideales elevados y pensemos en alcanzar grandes cosas, porque como la vida rebaja siempre y no se logra sino una parte de lo que se ansía, soñando muy alto alcanzaremos mucho más”.

También debe mencionarse en ese grupo de investigadores relevantes, al Dr. Eduardo Braun Menéndez, quien describió la angiotensina, en simultáneo con los hallazgos de Irvin Page en Estados Unidos y del Dr. Juan Carlos Fasciolo, quien participó y continuó con las investigaciones en ese área.

Es así que en la década del noventa, de modo casi casual y por la voluntad de dos almas inquietas, comienzan los preparativos para el nacimiento de la SAHA. El encuentro de Carlos Taquini y Emilio Kuschnir, fueron la simiente para el desarrollo de lo que hoy vemos concretado en esta sociedad pujante y prolífica.

Integrantes del grupo de investigadores argentinos cuya labor
culminó con el descubrimiento de la angiotensina (año 1940).
De izq. a dcha., sentados: JC Fasciolo, JM Muñoz, BA Houssay y LF Leloir. De pie: AC Taquini y E Braun Menéndez.
 
     

 

Puede leerse en el acta constitutiva de la primera Comisión Directiva del 2 de marzo de 1992:

Acto seguido se procede a la designación de Comisión Directiva do la Asociación, que queda integrado por 10 miembros que se renovarán por tercios cada dos años.

El organismo social que queda integrado de la siguiente manera: Presidente Dr. Carlos María Taquini, dos Vicepresidentes, 1º: Dr. Emilio Kuschnir y 2º: Dr. Hugo Pascual Baglivo, Secretario: Dr. Ramiro Ariel Sánchez, Tesorero: Dr. Horacio Eugenio Cingolani, Vocales: Dres. Mario Ignacio Cámera, Aníbal Rómulo Damonte de Elía, Alfredo Coviello, Héctor Luis Nolly, Luis Alberto Colonna.

Acto seguido se procede a la designación de los miembros de la Comisión Revisora de Cuentas, Dr. Alberto Julio Gallo, Dra. Nidia Basso y Dr. Norberto Antonio Terragno, que se renovarán cada dos años.

 
     
 

Desde otro punto de vista, el crecimiento de la institución, verificado en el incremento del número de socios, ha quedado plasmado, a su vez, en nuestra sede institucional: desde la Casa Museo Houssay, pasando por la sede de la calle Lavalle, a un espacio luminoso y confortable en la calle Perón 1479, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

A más de 25 años de gestión, y merced al esfuerzo de numerosos miembros que han trabajado incansablemente en comisiones directivas, organización de eventos científicos, creación de la página web, o cursos de formación profesional, entre otras tareas desarrolladas, la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial se ha consolidado como referente nacional e internacional de su temática de interés. Este crecimiento constante se puede objetivar en el elevado nivel científico, la numerosa concurrencia a nuestras actividades, una inagotable vocación por la capacitación de nuestros socios y de médicos jóvenes interesados en la formación en hipertensión arterial, los 24 Congresos Argentinos de Hipertensión Arterial realizados hasta la fecha, la consolidación del Curso Nacional Bianual de Hipertensión Arterial, y en los convenios de colaboración contraídos con sociedades científicas afines.

 
 
 
Invitamos a los miembros de la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial a que entre todos podamos seguir construyendo el futuro de nuestra sociedad, promoviendo un mejor nivel de atención en prevención y tratamiento de la hipertensión arterial, para mejorar la calidad de vida y la sobrevida de la población de nuestro país.