Hipertension y Salud Argentina
                        Sociedad Argentina de Hipertension Arterial
  Toda la informacion  sobre Hipertension Arterial  dedicada al paciente hipertenso y al publico en general 


El Deporte y la Hipertension Arterial
                   
La dieta correcta para un deporte que beneficie

Para la mayor parte de las personas hipertensas, ¿qué tipo de actividad física   sería la más recomendable?

1º) Se recomienda que las personas con cifras de tensión arterial iguales o superiores a
     180/ 110mmHg comiencen a practicar una actividad física sólo después de haber
     comenzado el tratamiento con medicamentos antihipertensivos,
2º) Es recomendable cualquier actividad aeróbica que haga trabajar muchos grupos
     musculares (caminar, jogging, nadar, bicicleta, tenis,…).


¿El entrenamiento de fuerza es recomendable para personas hipertensas?


El entrenamiento de fuerza no es recomendable como única forma de entrenamiento para personas hipertensas porque, con la única excepción del entrenamiento con  pesas, no se ha podido demostrar de un modo fehaciente que haga bajar las cifras de tensión arterial. Por lo tanto, el entrenamiento de fuerza se recomienda como un complemento de un programa más general de entrenamiento que engloba trabajo aeróbico y de fuerza. En esas circunstancias las cargas tienen que ser suficientemente bajas para que permitan hacer muchas repeticiones .

CUIDADO : siempre que se hace ejercicio de fuerza hay que echar el aire (nunca hay que retenerlo) mientras se está haciendo el esfuerzo (contrayendo los músculos), y tomando aire mientras se recupera la posición inicial (relajando el músculo).
Un porcentaje elevado de sedentarios que comienzan una actividad física lo dejan a los pocos días o semanas (baja adherencia a la práctica de ejercicio), ¿se puede hacer algo para evitar esto?


En el niño, parece ser que el tipo de actividad física que pueda integrarse en su estilo de vida (participar en algún deporte del colegio,…) aumenta la adherencia al ejercicio físico; y en el adulto, parece ser que el tipo de actividad física que pueda realizarse en casa mejora la adherencia al ejercicio físico.

                                     

INTENSIDAD DEL EJERCICIO FÍSICO

¿Qué intensidad sería la más recomendable?

En este tema la palabra clave se llama INDIVIDUALIZACIÓN. Hay que olvidarse de los programas de entrenamiento de los amigos. Cada persona tiene una condición física diferente y la intensidad que recomendable para una persona puede resultar contraproducente para otra. La intensidad de una actividad física la podemos medir…

- Cuando se trata de una actividad física aeróbica la podemos controlar de dos maneras:

1º) controlando el pulso. El rango de pulsaciones cuando se hace ejercicio que mejoran las cifras de tensión arterial en una persona hipertensa es el que se encuentra entre el 45 y el 75% del pulso máximo; y éste se puede conocer de una forma directa haciendo una test de esfuerzo máximo (en bicicleta o en cinta rodante) con un especialista en cardiología o en medicina deportiva, o también se puede calcular (estimar) de modo indirecto: Frecuencia Cardiaca maxima = 208 - [0.7 x edad], una persona tiene 35 años: 220- 35 = 185 latidos/ minuto); y

2º) controlando la respiración: si una persona sedentaria, sin experiencia deportiva, jadea cuando está haciendo ejercicio físico quiere decir que la intensidad es excesiva, debería bajar el "ritmo". Puede ser que una persona jadee simplemente caminando de prisa, mientras que otra para jadear tiene que correr muy rápido… cuestión de forma física.

                                                    

 SIEMPRE SERA SU MEDICO  QUIEN HAGA  LA INDICACION CORRECTA DEL TIPO                  
 DE ENTRENAMIENTO QUE UD. NECESITA .NO SIGA  UN REGIMEN DE EJERCICIOS                
 SIN ASESORAMIENTO MEDICO
            


Por lo tanto, para una persona sin experiencia, sería recomendable comenzar con un circuito con cargas suaves- moderadas, que permiten hacer un mínimo de 12 a 15 repeticiones  . Por ejemplo, empezando con cargas fáciles   trabajando 6 ejercicios, haciendo una serie de 15 repeticiones para al cabo de 3 a 4 semanas pasar a una serie de 12 repeticiones  . Es recomendable realizar movimientos completos y bastante rápidos. ¿Qué músculos trabajar?: 
1) Cadera y piernas, 2) Pecho, 3) Hombros, 4) Espalda, 5) Brazos, 6) Abdominales.

 

DURACION DE CADA SESION DE EJERCICIO

Para la mayor parte de las personas hipertensas, ¿cuánto debería durar   una  sesión de entrenamiento?

- Actividad física aeróbica: en personas sedentarias, sin experiencia deportiva, sería recomendable que empezasen por caminar a buen paso, sesiones cortas de unos 20 minutos, para ir aumentando progresivamente hasta los 60 minutos. No obstante, en personas muy desacondicionadas físicamente, quizá sea necesario comenzar con sesiones algo más cortas.

- Actividad física de fuerza: la duración de la sesión dependerá, sobre todo, del número de ejercicios a realizar y de las series y repeticiones con cada ejercicio.


"No tengo tiempo…" suele ser la excusa más frecuente entre las personas sedentarias


Se pueden dividir el tiempo estipulado para una sesión de entrenamiento (por ejemplo, 20 minutos) en varias sesiones diarias más cortas, siempre que sean de, al menos, 10 minutos cada una. Por ejemplo, una persona que se plantea caminar 30' cada día y cuyo trabajo se encuentra a 15- 20' de su casa, puede cumplir perfectamente con este objetivo dejando el coche en casa. Pero todavía será mejor si, además de ir caminando al trabajo, añade otros 30' diarios de paseo.

Dividiendo el ejercicio físico diario en varias sesiones de al menos 10 minutos cada una, se observa una mayor adherencia al ejercicio, hay menos personas que abandonan el ejercicio. Desde un punto de vista de adaptaciones del organismo, tanto en un tipo de actividad física como en el otro, producen, en personas sedentarias, físicamente muy desacondicionadas, las mismas mejoras de la condición física.

FRECUENCIA DE LA ACTIVIDAD FÍSICA

Una persona hipertensa, ¿con qué frecuencia tiene que realizar la actividad física?

Una persona hipertensa debería de haber no menos de 3 sesiones semanales 
(entre 3 y 7 sesiones/ semana).

¿Está demostrado que el ejercicio físico frecuente puede hacer disminuir la tensión arterial
en una persona con hipertensión?


Sí, estudios recientes han demostrado: 1º) que en personas con hipertensión arterial, después de una sesión de ejercicio físico dinámico de intensidad moderada (caminar deprisa, jogging, bicicleta de paseo sin cuestas, nadar suave,…) que se prolonga durante 30 a 45 minutos, se produce una disminución de 10 a 20mmHg en la tensión arterial sistólica durante las 1- 3 horas posteriores; y esta respuesta puede prolongarse hasta 9 horas; y 2º) que en personas con hipertensión moderada (140- 180/ 90- 105mmHg) se puede observar, tras varias semanas de entrenamiento físico, una disminución media de 8 a 10mmHg de la tensión sistólica y de 5 a 8 mm Hg de la tensión arterial diastólica de reposo.


¿Esa mejora de la tensión arterial observada en personas que tienen una hipertensión arterial moderada, se produce de igual manera en personas que tienen una tensión normal o en las que tienen una tensión muy alta?

No. En general, el descenso de la tensión arterial con el entrenamiento físico es mayor cuanto mayor sea la hipertensión del sujeto. Dicho de otro modo, las personas que tienen una hipertensión severa mejorarán más que las que tienen una hipertensión moderada, mientras que las personas que tienen una tensión arterial normal disminuirán muy poco su tensión arterial de reposo, pero evitarán el aumento de dicha tensión que se observa con la edad en las personas sedentarias.


¿Si el entrenamiento físico es un buen tratamiento de la hipertensión, no hace falta tomar medicamentos contra la tensión cuando se decide hacer ejercicio físico de modo frecuente?


En el caso de la hipertensión moderada (140- 175/ 90-105 mmHg), los efectos positivos del programa de entrenamiento son similares a los que produce la medicación que se prescribe habitualmente, con la diferencia de que el entrenamiento físico se acompaña de una mejora de otros factores de riesgo, mientras que se ha observado que el tratamiento con medicación contra la hipertensión puede empeorar otros factores de riesgo. Por esa razón es preferible que las personas que tienen una hipertensión moderada elijan como tratamiento el programa de entrenamiento físico en vez de la medicación, tanto más cuanto que se está dudando si es conveniente o no tratar con medicamentos la hipertensión moderada.

En el caso de las personas que tienen una hipertensión severa (valores de reposo iguales o superiores a 180/ 110 mmHg), se recomienda que tomen medicación contra la hipertensión y que también hagan un programa de entrenamiento físico adaptado a su condición física porque en este caso solamente el tratamiento mediante la actividad física no es suficiente para disminuir la tensión arterial hasta valores normales. Cuando se combinan estos dos tratamientos en hipertensos severos, se ha observado una disminución de la mortalidad y, con el tiempo, una disminución de las dosis de medicación.

PAPEL DEL EJERCICIO FISICO EN LA PREVENCION DE LA HIPERTENSION

¿Cómo se puede prevenir la hipertensión arterial?

Todo el mundo puede disminuir las posibilidades de desarrollar hipertensión de la siguiente forma:

1º Manteniendo un peso corporal adecuado, o perdiendo peso si tiene sobrepeso
2º Siendo más activo físicamente.
3º Eligiendo una alimentación más baja en sal y sodio, y
4º Bebiendo con moderación


Siendo más activo físicamente… ¿cuánto?

La inactividad física es un factor de riesgo para el desarrollo de la enfermedad coronaria y, además, contribuye al desarrollo de otros factores de riesgo como la obesidad, la hipertensión arterial, bajos niveles de colesterol- HDL ("colesterol bueno") y la diabetes. Para esta asociación, incluso una actividad física de intensidad moderada como caminar a buen paso es beneficiosa cuando se practica durante al menos 30 minutos la mayor parte de los días. Si la actividad física se prolonga más tiempo e incluye períodos de algo más intensidad física, los beneficios también son mayores.

De este modo, las personas que son activas físicamente tienen menos riesgo de desarrollar hipertensión arterial (un riesgo de un 20 a un 50% menor) que las que son sedentarias.

"No tengo ni 30 minutos para pasear"


Entonces hay que encontrar dos períodos de 15 minutos o tres de 10 minutos, como mínimo, cada uno en un mismo día, porque producen el mismo efecto beneficioso. Por ejemplo, se pueden conseguir dos períodos de 15 minutos dejando el coche en casa e ir caminando hasta el trabajo.


                                        
La dieta en los pacientes  hipertensos  dispuestos a realizar ejercicio fisico

Quien practica deporte debe llevar una dieta igual de equilibrada que quien no está interesado por el ejercicio físico. Sin embargo, sus requerimientos nutricionales y la composición de sus menús, debido a que el gasto energético es mayor, no son exactamente iguales. Y es importante recordar que una alimentación correcta es la mejor forma de espantar el cansancio e incrementar el rendimiento deportivo.
 
No se le escapa a nadie la estrecha relación que existe entre el ejercicio físico y la alimentación, puesto que el organismo humano, como cualquier otra máquina, precisa una cantidad de combustible variable que está determinada por su gasto energético. Aunque todo este gasto no solo se produce a través de la actividad física (consumimos energía incluso mientras dormimos, ya que los órganos siguen funcionando), el ejercicio regular, dependiendo de su intensidad, implica una demanda de alimentos distinta, no sólo en cantidad, sino también en su composición. De hecho, hace años que entrenadores y deportistas conocen la influencia de la nutrición en el rendimiento deportivo durante los entrenamientos y las pruebas.
 
La energía que se consume
La dieta de una persona sedentaria que no realiza ejercicio se sitúa en unas 2.000 kilocalorías diarias, aunque se trata de una cantidad media que varía en función de la edad, la complexión y el sexo. Pues bien, alguien que realiza deporte puede necesitar hasta 3.500 kilocalorías o más al día. Llegar a estas cifras no es cuestión de atracarse, sino de elegir aquellos productos que aportan al organismo más energía. En este grupo se encuentran los carbohidratos y las grasas. Así, la dieta debería estar compuesta por el 65 por ciento de hidratos de carbono del total energético, por el 30 o 35 por ciento de grasas,y del 10 al 15 de proteínas.
 
Distintos estudios confirman la importancia de los hidratos en la dieta del deportista, debido a que inciden en los niveles de glucógeno muscular, manteniéndolos constantes. El glucógeno resulta básico para mejorar la capacidad de respuesta de quien hace ejercicio. Son ricos en hidratos de carbono los cereales, las pastas y el arroz. El azúcar blanco es otro alimento que aporta gran cantidad de energía, pero lo hace de manera muy rápida, es decir, se metaboliza muy deprisa, lo que puede dar lugar a hipoglucemias. Por eso, es mejor consumir el azúcar que se encuentra en las frutas, la fructosa, puesto que tiene un menor índice glucémico.
 
Las grasas son otro componente esencial de cualquier menú, incluido el del deportista. Los alimentos ricos en ellas también aportan energía, pero el organismo los aprovecha después de haber quemado los hidratos. Es frecuente que las personas que realizan actividades físicas como andar por el monte o cazar lleven unos trozos de chocolate en el bolsillo. ¿La razón? Se trata de un alimento con altas concentraciones de grasa y azúcar, que lo hacen ideal para rendir más y vencer el cansancio. Lo mismo ocurre con los frutos secos, ricos en ácidos grasos y con un elevado valor nutritivo.
 
Aporte extra de vitaminas y minerales
Pero quien practica deporte, también precisa buenos aportes de micronutrientes como vitaminas y minerales, ya que el ejercicio físico acelera la producción de radicales libres, responsables del envejecimiento celular. Para contrarrestar este fenómeno es necesario consumir buenas sustancias antioxidantes como las vitaminas C y E, y minerales como el zinc y el selenio. Frutas, frutos secos, aceites vegetales, verduras legumbres, carne y pescado son productos con destacadas concentraciones de todos ellos.
 
Durante la actividad física se pierde otro elemento esencial para el organismo: el agua. Por
la traspiración se elimina mayor cantidad de lo normal y es básico irla reponiendo no sólo tras el ejercicio, sino también durante el mismo. Fiarse de la sed para aportar agua al organismo no es una buena estrategia; hay que beber antes de que esta sensación aparezca. Lo mejor es tomar medio litro unas dos horas antes del ejercicio, un vaso antes de empezar, un vaso cada 20 minutos mientras se practica y medio litro al terminar. A través del sudor también se eliminan importantes cantidades de minerales que se pueden reponer mediante bebidas isotónicas. En el caso de los niños deportistas, una buena hidratación resulta casi más importante que en el de los adultos, ya que tienen mayor facilidad para deshidratarse.
 
Por otra parte, no es recomendable hacer deporte nada más haber comido; quizá en ese momento las reservas de combustible sean muy altas, pero el estómago se encuentra en plena digestión y el esfuerzo físico puede dar lugar a náuseas y vómitos. Lo aconsejable es esperar al menos dos horas antes de lanzarse correr, jugar al fútbol o nadar. Por cierto que, no todos los deportes implican un consumo de calorías igual. Pasear supone la quema de unas 200 por hora, jugar al tenis de 300 a 400, nadar unas 500, correr de 600 a 800 y algo tan habitual como subir escaleras 1.100, siempre que, como hemos señalado, la actividad física se mantenga una hora.

¿Qué es el ejercicio aeróbico?

Las actividades aeróbicas son aquellas que precisan un esfuerzo constante (carrera, ciclismo, natación). El esfuerzo muscular continuado se basa tanto en la capacidad del corazón y los pulmones para suministrar sangre oxigenada al tejido muscular, como en la capacidad de los músculos para utilizar el oxígeno para el metabolismo aeróbico (en presencia de oxígeno) de carbohidratos y grasas.

¿Qué es el ejercicio anaeróbico?

Tanto la agilidad como la velocidad están relacionadas con la capacidad de los músculos de actuar con rapidez y energía. Para este tipo de "ejercicio explosivo" los músculos queman sustratos energéticos procedentes de los alimentos en ausencia de oxígeno. La naturaleza del ejercicio realizado (rapidez e intensidad) no da tiempo a que se produzcan los mecanismos compensatorios que permitan una llegada masiva de oxígeno hasta el músculo. Durante estos procesos metabólicos se genera ácido láctico, responsable de la aparición de calambres y fatiga.

 

DIETA PREVIA AL EJERCICIO
Alimentación y Deporte

 

El deportista tiene que ser consciente de que una dieta con menos hidratos de carbono de lo aconsejable puede ser el origen de una fatiga temprana. Cuando se trata de un ejercicio de resistencia aeróbica (maratón, ciclismo, triatlón, montañismo…), esta fatiga aparece, generalmente, como consecuencia de una hipoglucemia y/o de un agotamiento del glucógeno muscular
.

¿Qué alimentos son recomendables en los días previos?

Durante las horas previas al ejercicio  son preferibles alimentos ricos en hidratos de carbono complejos como legumbres, granos, frutas y vegetales porque, por su contenido en vitaminas, minerales y fibra, son más nutritivos y tienen niveles muy bajos de grasa. Asimismo, hay que consumir pasta, arroz, pan, etc, de manera que el 70 por ciento de las calorías de la dieta provengan de los hidratos de carbono.

Para evitar que estos alimentos produzcan molestias gastrointestinales se puede sustituir parte de los mismos por bebidas ricas en glucosa y maltodextrina, bajas en residuos y muy energéticas.


"¿No engordaré tomando tanto hidrato de carbono?"

No, si se hacen las cosas bien. Hay que tener en cuenta que cada gramo de hidrato de carbono contiene 4 calorías, lo mismo que las proteínas; sin embargo, cada gramo de grasa (salsas, embutidos, bollería, pastelería, aceite, mantequilla, mayonesa…) contiene 9. Por lo tanto una dieta en la que predominan los hidratos, cocinados con muy poca grasa no tienen por qué hacer ganar peso a una persona, siempre que su gasto de energía diario equilibre al consumo de calorías. Por lo tanto, es muy importante que ese deportista que disminuye de forma progresiva el volumen de entrenamiento en los días previos a la competición, también controle la cantidad de comida en los platos que come: "si quemo menos, tengo que comer también menos".

¿Qué cantidad de proteínas debe incluir una persona en su dieta?

- Para un sedentario son necesarios 0,8 gramos por kilo de peso y día. Ejemplo: una persona de 60 kilos, sedentaria, o que realice ejercicio suave como caminar, deberá tomar 48 gramos de proteína al día.

- En deportes aeróbicos y de equipo son necesarios entre 1,2 y 1,4 gramos por kilo y día. Ej.: un ciclista de 70 kilos de peso debe tomar 91 gramos diarios.

- En deportes de fuerza y velocidad se necesita entre 1,5 y 1,7 gramos por kilo y día. Ej.: un culturista de 80 kilos debe tomar 128 gramos al día.