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07 de Septiembre de 2011
La prevención y detección precoz de la hipertensión arterial reduce el riesgo de enfermedad cardiovascular en la edad adulta.
La hipertensión arterial es una afección caracterizada por un aumento persistente de la presión arterial. En los niños esta enfermedad es mucho menos frecuente que en los adultos; la padecen 1 a 2 de cada 100 niños, pero esta cifra se triplica y hasta cuadriplica en la adolescencia.
¿Cuáles son los valores normales de presión arterial en los niños?
No se aplican a los infantes y adolescentes los mismos valores que a los adultos.
A partir de los datos recogidos por una reconocida encuesta nacional llevada a cabo en Estados Unidos, llamada NHANES, se han establecido tablas de percentilos adaptadas por sexo (niño-niña), edad, y estatura. Estas tablas son similares a las que usted conoce y que utiliza el pediatra cada vez que evalúa el peso, la talla o la circunferencia de la cabeza de su pequeño en la consulta
¿Qué niños tienen mayor riesgo de padecer hipertensión arterial?
Uno de los grupos de mayor riesgo lo constituyen aquellos que han tenido algún tipo de complicación en el período neonatal (prematuros, bajo peso) y los niños con cardiopatías o enfermedad renal congénita. Existe un grupo de afecciones neurológicas que con frecuencia se asocian a hipertensión, como son las llamadas neurofibromatosis. Algunos niños padecen afecciones que requieren medicamentos que, como efecto no deseado, pueden aumentar su presión arterial.
La mayoría de estos pequeños pacientes está en riesgo de desarrollar hipertensión aún antes de cumplir los tres años. En estos niños, que con seguridad visitan periódicamente al médico y cuyo pediatra conoce de antemano la condición de riesgo, la toma de la presión arterial es parte del examen clínico de rutina. Es importante recordar que la hipertensión no suele dar síntomas hasta que lleva mucho tiempo de establecida; por ello se aconseja consultar al pediatra cuando el niño o adolescente manifiesta dolor de cabeza, sensación de abombamiento, zumbidos en los oídos o sangra por la nariz. También puede suceder que alguna de estas afecciones u otras aparezcan en un niño previamente sano y sin síntomas; por ello se recomienda realizar al menos una visita anual al pediatra para un examen completo.
¿Por qué aparece la hipertensión arterial en los niños?
Al igual que sucede en los adultos, en los niños la hipertensión arterial puede ser primaria o secundaria.
La hipertensión se considera primaria cuando no se identifica una causa. Este tipo de hipertensión es la más frecuente en los adultos que en los niños. Sin embargo, la hipertensión arterial esencial o primaria también puede empezar en la infancia o adolescencia, sobre todo si hay antecedentes familiares de esta afección. En la mayoria de los casos detectados en pediatría, la hipertensión es secundaria a otra enfermedad que por lo general compromete el riñón. Una causa especial de hipertensión secundaria en éste grupo de edad es la coartación de aorta, que se caracteriza por tener la presión arterial elevada en l en las extremidades superiores y normal en las inferiores. Cuanto más pequeño es el niño al momento de detectarse la hipertensión, mayor es la posibilidad de que se trate de una hipertensión secundaria
¿Cómo se trata la hipertensión en los niños y adolescentes?
La evolución y el tratamiento dependen de la causa. Una vida saludable es esencial. Uno de los factores determinantes de la hipertensión es la obesidad, de modo que es importante mantener un peso dentro de los parámetros normales para la edad y talla. También es necesario desarrollar actividad física adaptada a las condiciones de cada paciente. En particular, el ejercicio aeróbico favorece la disminución de la presión arterial. En cuanto a la dieta, ésta debe ser rica en frutas y verduras, con poca sal. En los adolescentes se debe hacer hincapié en los efectos deletéreos del consumo de cigarrillos para que no se inicien en este hábito o lo abandonen, si es que ya lo han adquirido.
El tratamiento con medicamentos antihipertensivos debe estar exclusivamente en manos del médico. En este aspecto, lo fundamental es cumplir con las indicaciones, no automedicarse ni decidir cambios en el esquema de tratamiento sin consultar antes al médico.
Fuentes*
Rodríguez-Herrera R. y cols. Hipertensión arterial sistémica en niños. Acta Pediatr Mex, 29(2):89-101; 2008.
Ramírez J. Presión normal e hipertensión arterial en niños y adolescentes. Archivos argentinos de pediatría.
http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0325-00752006000300001
* Aclaración: Esta fuente es sólo una de las empleadas por el autor para desarrollar el tema. No es excluyente de información médica procedente de otras fuentes escritas, orales y de la propia experiencia del médico redactor.
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