¿Se preguntó alguna vez si sería necesario tener un tensiómetro para controlarse la presión en su casa? Y de ser así, ¿cuál convendría tener?

Claves para una correcta medición de la Presión Arterial

Existen distintos tipos de tensiómetros en el mercado. Aquellos conocidos como aneroides mediante los cuales tomamos la presión arterial con la técnica auscultatoria ( "escuchamos" con el estetoscopio por así decirlo, la presión arterial) y consta de un brazalete, manómetro, bomba o pera, manguera. En este caso, son dos las personas involucradas en la toma de la presión arterial: el paciente, y el cuidador, familiar o personal de salud que debe estar entrenado en la técnica auscultatoria para hacer una correcta medición. Pero, por otro lado, tenemos los tensiómetros AUTOMÁTICOS. Éstos, nos permiten tomar la presión arterial apretando sólo un botón, sin necesidad de acudir a la ayuda de otra persona para controlarnos. Lo ideal es adquirir un equipo de marca reconocida, que esté validado para realizar tomas domiciliarias, con un brazalete adecuado según la circunferencia de su brazo. Algunos tensiómetros automáticos, cuentan con memoria, lo que es de gran utilidad para llevar un registro de sus mediciones, y poder compartirlo con su médico. Puede consultar qué equipos son adecuados para tal fin en http://www.saha.org.ar/files/documents/tensiometros.pdf

En los últimos años, se vienen desarrollando aplicaciones en los teléfonos inteligentes o smartphones, con el intento de medir la presión arterial mediante "sensores". Hasta el día de hoy ningún método con sensores ha sido validado para registrar la presión arterial, de acuerdo con estándares internacionales. Sólo el 3% de las Apps fueron elaboradas con la ayuda de una universidad u organización profesional y el 2,8% estaban destinadas específicamente a médicos. Es poca la evidencia en la actualidad. Se sugiere registrar la presión arterial con equipos validados y confiables.

Ahora bien, ¿cuáles son las recomendaciones para tener en cuenta a la hora de tomarnos la presión arterial en nuestro hogar?
Tener al menos 5 minutos de reposo antes de medir la presión, estar sentado, con el brazo a la altura del corazón, apoyado (por ejemplo, en una mesa) y descubierto, sin ropa ajustada. Vacíe la vejiga y evite consumir tabaco o café 30 minutos antes de las mediciones. Siempre mídase la presión en el mismo brazo (de preferencia, el izquierdo). Apoye los pies en el suelo y no cruce las piernas ni hable durante la medición. Se deben realizar dos mediciones que luego se promedian sin redondear. Si hay más de 5 mmHg de diferencia entre las mediciones, se deben realizar más mediciones.

Si a partir de las mediciones que realice y entregue a su médico, surgen dudas, deberemos realizar una presurometria de 24 hs o MAPA (monitoreo continuo de la presión arterial) o bien un Monitoreo Domiciliario de la Presión Arterial o MDPA (registros domiciliarios siguiendo un protocolo específico) para confirmar o descartar diagnóstico de Hipertensión Arterial.

El automonitoreo de la presión arterial mejora la adherencia al tratamiento y puede darnos una idea de lo que está ocurriendo con la presión de nuestros pacientes. Se denomina adherencia al tratamiento, al cumplimento de las indicaciones realizadas por el médico u otro agente de salud, tanto en las dosis y forma de administración de medicamentos como en los cambios al estilo de vida (dieta con bajo contenido de sal o ejercicio físico, por ejemplo).

Se trata de tomar conciencia. A veces cuesta encontrar el mejor o los mejores medicamentos para controlar la presión arterial. Quizás algún fármaco nos provoque efectos adversos o no alcance a bajar todo lo necesario la presión arterial. No tome decisiones por sí solo. Consulte a su médico. Cuéntele que le pasa y seguramente encontrará una solución. Si tiene efectos adversos le reemplazará la o las drogas que puedan producirlos. Si la presión no baja lo suficiente incrementará la dosis o le agregará alguna otra droga para lograrlo. Pero por sobre todo, no abandone el tratamiento en forma inconsulta.

El control adecuado de la presión arterial reduce el infarto de miocardio, el accidente cerebrovascular, la insuficiencia cardíaca, la insuficiencia renal y otras patologías en donde la hipertensión arterial es el principal factor causal. La escasa adherencia al tratamiento es el principal elemento vinculado a la falta de control de la hipertensión y, como consecuencia, al aumento de los cuadros señalados.

Recuérdelo: UN TRATAMIENTO QUE SE CUMPLE ES UN TRATAMIENTO MÁS EFECTIVO.UNA PRESIÓN BIEN CONTROLADA SIGNIFICA MÁS Y MEJOR VIDA.

Factores de Riesgo de Enfermedad cardiovascular