VARIABILIDAD DE LA TENSIÓN ARTERIAL: DOS SITUACIONES ENGAÑOSAS

Con frecuencia en los consultorios médicos se escucha a la gente decir: “¿Cómo es que tengo ahora 150/90 de presión, si hace un rato me tomaron y tenía 130/80? Alguno de los equipos anda mal…”. Lo cierto es que probablemente ambos controles sean correctos. Y esto es así porque la presión arterial está continuamente variando. Varía cada vez que late nuestro corazón, y eso ocurre aproximadamente… ¡100.000 veces al día! Esta característica se conoce como “Variabilidad de la tensión (presión) arterial (PA)”, es normal en todas las personas, y a veces está incrementada en algunas. La presión arterial está constantemente siendo influida por diferentes factores de la vida diaria que la modifican (hora, temperatura, estrés psíquico, dolor, alimentación, ejercicio, medicamentos, etc.), por lo que es necesario considerar varios registros para evaluarla.

Hay dos situaciones – expresiones de esta variabilidad de la PA - que con frecuencia se observan en los consultorios médicos, dos fenómenos opuestos sobre los que es preciso estar alertas:

  • Hipertensión de consultorio (“Fenómeno o hipertensión del guardapolvo blanco”): ocurre cuando las cifras medidas en el consultorio médico son más altas que las medidas durante la vida cotidiana. En estos casos, la presión “miente hacia arriba”, y si no se tiene en cuenta este fenómeno la persona puede ser rotulada y tratada erróneamente como hipertensa.

  • Hipertensión oculta: Es la situación inversa, en la que en el consultorio médico se miden cifras inferiores a las de la vida cotidiana de la persona. En estos casos la presión “miente hacia abajo”, y de no considerase esta situación se puede considerar como “normal” a la persona que la presenta, y pasar por alto su necesidad de tratamiento.

En el primer caso, hipertensión de consultorio, el consenso actual (si bien hay opiniones divididas) es no indicar medicamentos para bajar la presión, pero sí hábitos de vida saludable, descenso de la ingesta de sal y control médico periódico, dado que algunas de las personas que la presentan desarrollarán en el futuro hipertensión arterial establecida, con el aumento del riesgo cardiovascular que esto implica.

Por el contrario, en el segundo caso, hipertensión oculta, el riesgo de afección cardiovascular es alto y habitualmente se indica tratamiento. Muchos de estos casos son pacientes con presión arterial limítrofe (“normal-alta”) en consultorio, y es más frecuente en hombres, diabéticos, tabaquistas, y personas con alto estrés laboral.

Para detectar y enfrentar apropiadamente estas dos situaciones es necesario el uso mediciones ambulatorias de la PA. Contamos con el Monitoreo Ambulatorio de la Presión Arterial (MAPA), un registro de 24 hs. de la PA con un equipo portátil durante un día “normal” de una persona; y el Monitoreo Domiciliario de la Presión Arterial (MDPA), que consiste en registros de PA que el paciente se efectúa a si mismo (autocontroles) en su domicilio durante varios días, con equipos validados y siguiendo un protocolo específico. Es con estos métodos que se puede evitar ser “engañado” tanto por la hipertensión de consultorio como por la hipertensión oculta, y tomar decisiones terapéuticas basadas en fundamentos sólidos.

Factores de Riesgo de Enfermedad cardiovascular

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