Tabaco e Hipertensión Arterial

Relaciones peligrosas: 10 razones por las que el cigarrillo y la Hipertensión Arterial no se llevan bien.

Entrevista al Dr. Diego Sánchez Gelós (Miembro titular SAHA– Coordinador del Programa Tabaquismo del Instituto de Investigaciones Cardiológicas UBA-CONICET)

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1- ¿Es lo mismo ser hipertenso y fumar que ser hipertenso y no fumar? La hipertensión arterial y el tabaquismo son dos de los factores de riesgo más importantes para padecer eventos cardiovasculares como un infarto de miocardio o un accidente cerebrovascular. La combinación de ambos, cuando un paciente es hipertenso y fuma, inclusive pocos cigarrillos al día, aumenta el riesgo exponencialmente.

Por eso, no es lo mismo ser hipertenso y fumar que ser hipertenso y no fumar, incluso para las personas que logran controlar su presión arterial con un tratamiento adecuado. El mejor consejo en este sentido es abandonar el consumo de tabaco.

2- ¿Es verdad que fumar “pocos” cigarrillos al día o sólo en reuniones o fines de semana, no es tan malo o no genera tanto daño? El riesgo cardiovascular asociado al tabaquismo es alto. Aun fumando 2 cigarrillos por día aumenta la presión arterial, la frecuencia cardiaca, los niveles plasmáticos del colesterol “malo” (LDL).

Después de fumar un cigarrillo la presión arterial aumenta durante 15 a 30 minutos, esto puede verse claramente en personas que realizan mediciones ambulatorias o domiciliarias de su presión arterial. Con el tiempo, la nicotina y los productos relacionados al tabaco generan que las arterias se vuelvan más rígidas y la presión arterial se eleve por más tiempo, debido a que interfiere con de ciertos mecanismos vasodilatadores que podrían disminuirla.

Fumando menos de 5 cigarrillos al día el riesgo de padecer eventos cardiovasculares aumenta al doble y las personas que fuman solo los fines de semana tienen un 50% de aumento de la mortalidad sólo por estas causas. Al dejar de fumar, el riesgo de infarto, de muerte súbita o de padecer un accidente cerebrovascular disminuye rápidamente durante el primer año y continúa disminuyendo hasta igualarse a quién nunca fumó luego de 15 años.

3- ¿Cuáles son las complicaciones para la madre y el bebé si se fuma durante el embarazo? No hay dudas de que el fumar en el embarazo afecta a madre e hijo. El fumar es un factor que predispone la aparición de hipertensión durante el embarazo, de preclampsia y de eclampsia las cuales son complicaciones graves que pueden darse en general a partir de la semana 20 de gestación. En la lactancia, la nicotina pasa al niño a través de la leche materna, pudiendo conferirle un sabor desagradable a la leche materna. Además tiene efectos sobre el corazón y el sistema nervioso del lactante a quien le puede causar alguno de los siguientes síntomas: inquietud, insomnio, vómitos, diarrea, succión débil, apneas, y debilidad. La nicotina al disminuir el apetito de la madre, podría disminuir la calidad y cantidad de la leche materna.

4- ¿Cuáles son las desventajas de convivir en un ambiente con humo de cigarrillo?

El Humo Ambiental de Tabaco (HAT) es el humo que se encuentra en el ambiente donde alguien está fumando. Está compuesto por el humo que se desprende de la punta encendida del cigarrillo (corriente lateral) y el humo que exhala el fumador (corriente principal).

Contiene muchas sustancias tóxicas, entre las que se encuentran más de 50 sustancias carcinógenas conocidas. Se considera un tóxico clase A, es decir, que no hay un nivel mínimo de exposición que sea seguro para la salud.

Produce síntomas cotidianos como irritación ocular y del árbol respiratorio y pulmones, entre otros. Los adultos expuestos al HAT en sus casas y en su trabajo tienen mayor riesgo de padecer enfermedades oncológicas y cardiovasculares (infarto entre otras), estas últimas aumentan aún más en pacientes con hipertensión arterial.

Los lugares de trabajo libres de humo reducen el consumo de tabaco entre los fumadores, reduciendo el porcentaje de fumadores y la cantidad de cigarrillos fumados entre los que continúan haciéndolo. En Argentina mueren más 6000 personas por año debido al tabaquismo pasivo (no fumadores expuestos al HAT).

5- ¿Cómo se afectarían los niños que viven con fumadores?

Ya en el año 1999, la Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que la exposición de los niños al HAT produce tos crónica, disminución de la capacidad pulmonar, aumento del riesgo de presentar muerte súbita del lactante, asma, neumonías, bronquitis, otitis y cuadros oncohematológicos.

Por otro lado, se describieron lesiones en las arterias del corazón en lactantes que sufrieron muerte súbita en hogares de padres fumadores, a diferencia de los que provenían de hogares libres de humo. Los hijos de madres fumadoras tienen más probabilidad de nacer con bajo peso y tienden a tener más problemas de conducta, síndrome de hiperactividad, déficit de atención y a presentar menor rendimiento escolar que los hijos de madres no fumadoras.

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6- ¿Por qué se retrasó tanto la implementación de políticas que promuevan ambientes libres de humo?

Con el fin de evitar la puesta en práctica de los espacios libres de humo, Philip Morris y British American Tobacco (BAT) iniciaron en 1991 el proyecto Latino, anticipándose al arribo del tema de ambientes libres de humo en América Central y del Sur. El principal objetivo del “Proyecto Latino” fue retrasar o evitar las regulaciones regionales que pudieran defender el derecho de los fumadores pasivos en la región.

Para ello, la industria del tabaco reclutó a profesionales bien posicionados que recibieron sumas importantes de dinero con el objetivo de financiar investigaciones sobre la calidad del aire en ambientes cerrados, refutar los argumentos ya existentes sobre la asociación del humo del tabaco y enfermedad, organizar simposios regionales e internacionales sobre el tema y generar "lobby" para apoyar sus necesidades políticas. Una consecuencia del Proyecto Latino fue el veto de la llamada Ley Neri por el Poder Ejecutivo Nacional en la década del ’90. De esta manera, recién en el año 2005 se le dio fuerza a políticas de estado que promovieron los ambientes libres de humo.

7- ¿El cigarrillo electrónico o los vaporizadores son inofensivos? Si bien aún se continúa continúa realizando investigaciones al respecto, la evidencia disponible indica que el uso de estos dispositivos no es inofensivo. Las sustancias que se vaporizan penetran en el aparato respiratorio generando lesiones por las elevadísimas temperaturas y por los compuestos que contienen productos tóxicos que generan irritación y daño en el organismo.

8- ¿Qué pueden hacer las personas que quieren dejar de fumar?

Entre un 5 y un 7% de las personas que están decididas logran dejar de fumar sin ningún tipo de intervención ni ayuda. Se sabe que el leer materiales realizados a tal fin aumenta las chances, ya que enseña al interesado a que conozca rasgos de su comportamiento relacionados a su dependencia, pueda aprender y desarrollar habilidades necesarias para afrontar la abstinencia. Dentro de estas estrategias podemos mencionar el reconocer situaciones de riesgo de recaída, identificar e implementar actividades que sustituyan el fumar, reconocer síntomas de abstinencia y sus características, entender la adicción, adelantarse a las urgencias conociendo sus características y duración, alertar sobre el fenómeno de tolerancia y su relación con la recaída por tan solo una “pitada”. Mejorar el estilo de vida también es parte de los objetivos. Esto es parecido a algunas de las recomendaciones que damos a los pacientes hipertensos, ejercitarse (adecuadamente y acorde a las condiciones físicas de cada persona), comer y beber saludablemente. Las intervenciones médicas enfocadas a dejar de fumar con indicación de medicación llegan a tener hasta un 35% de éxito.

9-  ¿Qué tratamientos existen?

Hay tres fármacos disponibles que el médico evalúa para determinar si se pueden o no indicar y cuál es la mejor opción para cada paciente. Ellos son los reemplazos de nicotina (parches, chicles, pastillas, inhalador nasal), el bupropión y la vareniclina. La indicación de estos fármacos duplicaría las chances de abandonar. Otro dato importante es que a cualquier edad que se deje de fumar se encuentran y obtienen beneficios. Es necesario consultar al médico para evaluar cuál de estas opciones terapéuticas es la adecuada para cada paciente.

10- ¡Cuál es su experiencia respecto al éxito de los Programas para dejar de fumar?

En el Instituto Alberto C. Taquini, un Instituto Universitario con gran tradición en asistencia e investigación que pertenece a la UBA y CONICET, contamos con un programa de cesación tabáquica desde el año 2007. Este programa fue desarrollado teniendo en cuenta la evidencia científica nacional e internacional y su efectividad ha demostrado ser de aproximadamente un 35%. Es decir, de cada tres personas que realizan el tratamiento, uno logra el objetivo.

Las personas que estén interesadas en obtener mayor información puede dirigirse a: Instituto Alberto C. Taquini UBA/CONICET: Marcelo T. Alvear 2270, CABA. infotaquini@.uba.ar

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