Aporte del ultrasonido en las enfermedades renales difusas

CAPITULO I

Introducción

Hipócrates padre de la Medicina, es considerado también padre de la Nefrología en sus aforismos, siguiendo un razonamiento lógico localiza las patologías renales en altas y bajas con la sola observación de la orina.
La Nefrología es la especialidad que ha producido cambios más asombroso en los últimos tiempos, permitiendo que un órgano esencial para la vida, como es el riñón, pueda ser sustituido por un órgano artificial indefinidamente y también ser reemplazado por un homoinjerto.
Si bien esto es un éxito de la medicina, los pacientes deben sobrellevar largos años de enfermedad y tratamientos. La ecografía es un recurso de diagnóstico útil, pudiéndose repetir cuantas veces se requiera, desde el comienzo mismo de la enfermedad hasta en las etapas de post transplante.
Para un médico que acompaña al paciente con un padecimiento tan prolongado, es vital contar con un método no cruento, no invasivo e inocuo permitiendo monitorizar la progresión de la enfermedad renal.
En este trabajo se realizara una actualización de los patrones ecográficos encontrados en las diferentes enfermedades renales difusas.

CAPITULO II

A. Anatomía del riñón

1) Estructura externa del riñón
El riñón es un órgano que posee una estructura enormemente compleja y característica, debido a las numerosas funciones bioquímicas y endócrinas que tiene encomendadas. Por tanto, la morfología renal debe ser conocida si se quiere comprender la fisiología y las alteraciones patológicas que pueda sufrir, y que son causa de las disfunciones orgánicas.
El riñón forma parte del tracto urinario junto a los uréteres, la vejiga y la uretra. (fig.1)

 

F1 Fig. 1.
Estructuras de vías urinarias
1. VCI
2. Ao. abdominal
3. Gl.Suprarrenal.
4. Rinión
5. Art.renal.
6. Vena renal.
7. Uréter.
8. Vejiga.
9. Uretra

Macroscópicamente los riñones humanos son dos vísceras de color pardo-rojizo y contornos lisos, que se apoyan contra la pared posterior a ambos lados de la columna vertebral, y están envueltos en abundante tejido fibro-adiposo. Tiene forma de haba, presentando una cara anterior convexa, otra posterior plana, un polo superior y uno inferior. El borde externo es convexo, mientras que en el interno se aprecian dos convexidades en los tercios superior e en el inferior, correspondientes a los polos, y una concavidad en el tercio medio a nivel del hilio. (fig. 2) 

Fig. 2.
Morfología externa del riñón.
1. Capsula renal.
2. Gl.Suprarrenal.
9. Art.renal.
10. Vena renal.
13. Pelvis renal.
16. Uréter.
F2

Cada riñón en el adulto mide de 11 a 12 cm de alto, 5 a 6 cm de ancho y 3 a 5 cm de espesor, situándose la porción más alta al nivel de la parte superior de la XII vértebra dorsal y la más baja a la altura de la III vértebra lumbar, el riñón derecho esta algo más abajo que el izquierdo debido a la posición y tamaño del hígado. Los ejes verticales de los riñones siguen la dirección de los músculos psoas y por lo tanto convergen hacia arriba, esta disposición determina que los polos superiores se acerquen más que los inferiores a la línea media. (fig. 3) y (fig. 4) El peso es, aproximadamente, de entre 150 a 160 g en el hombre, disminuyendo ligeramente en la mujer.

F3
Fig. 3. Corte del RI a nivel del hilio, y posterior al hilio del RD. Corteza renal (RC), pirámides medulares (MP), y cálices menores MnC). Relaciones de los riñones con hígado, bazo y retroperitoneo.

F4
Fig.4. Orientación y disposición de los riñones.

El hilio está limitado por dos labios, uno anterior y otro posterior y se continúa con una cavidad denominada seno renal que se extiende hacia el interior. Por esta zona discurren los grandes vasos y los nervios renales, así como el extremo terminal superior del uréter, que tiene forma de embudo y se denomina pelvis renal. El resto del seno renal esta relleno de tejido fibroadiposo. En una visión anterior de los riñones, la vena renal está en un primer plano, tras ella aparece la arteria renal, localizándose la pelvis renal por detrás de los grandes vasos.
Las paredes del seno renal están tapizadas por tejido conjuntivo de la cápsula renal y presentan numerosas protusiones denominadas papilas renales. La pelvis del uréter, se divide en dos o tres grandes ramas que se conocen como cálices mayores y, a su vez, cada uno de éstos se bifurca en varias ramas más cortas o cálices menores. Existe un total de siete a catorce cálices menores, cada uno con su extremo dilatado y acoplado alrededor de una a tres papilas renales. En los vértices de cada papila desembocan los túbulos colectores mayores, que perforan tanto la papila como el extremo del cáliz correspondiente, originando el área cribosa papilar. (fig.5)

F5 Fig. 5. Vista sagital del riñón
1. Capsula renal.
3. Corteza.
4. Arteria y vena renal.
5. Médula. Pirámide de Malpighi.
6. Art. segmentaria sup.
7. Vena segmentaria sup.
8. Seno renal.
9. Art.renal.
10.Vena renal.
11. Art. segmentaria inferior.
12. Vena segmentaria inferior.
13. Pelvis renal.
14. Cáliz menor.
15. Grasa.
16. Uréter.
17. Caliz mayor.
18. Médula. Columna de Bertin.
19. Area cribosa

La grasa y el tejido conjuntivo fibroso perirrenales se condensan para formar una envoltura llamada fascia renal que otorga al riñón punto de anclaje a las estructuras cercanas. No obstante, son las vísceras vecinas las que influyen decisivamente para que el riñón se mantenga en la posición correcta. 

2) Estructura interna del riñón.

Cuando se observa el corte de un riñón hemiseccionado, se aprecian dos zonas fácilmente distinguibles a simple vista: una externa o corteza, de coloración rojo ? pardusca, y un interna o médula, más pálida. La corteza renal forma un arco de tejido situado inmediatamente bajo la cápsula.
De la corteza surgen proyecciones, que se sitúan entre las unidades individuales de la médula, denominadas columnas de Bertin. Se pueden ver finas estriaciones en la corteza, que se conocen como rayos medulares. La médula renal está formada por unidades de aspecto cónico, con la base hacia la corteza, denominadas pirámides medulares o de Malpighi. El vértice de cada pirámide de dirige hacia el sistema calicial y constituye una papila. En el riñón humano existen entre 12 a 18 pirámides medulares.
Se puede establecer en este momento el concepto de lóbulo renal como unidad morfofuncional constituida por una pirámide medular con su corteza renal asociada.

a) Vascularización renal.

Debido a las características funcionales de los riñones, se comprende fácilmente que estos órganos posean una gran vascularización y que los vasos sanguíneos se repartan de una forma muy específica. Por lo cual, es importante conocer la distribución vascular para comprender tanto la histología como la fisiología renal.
La arteria renal alcanza al riñón por el hilio e inmediatamente se ramifica en dos grandes ramas, una anterior y otra posterior que, antes de penetrar en el tejido renal, se divide en varias arterias segmentarias. Una vez que éstas se introducen en el parénquima renal originan las arterias interlobulares, las cuales discurren por las columnas de Bertin hasta la base de las pirámides, donde dan lugar a las arterias arciformes que se incurvan para disponerse justamente entre la base de las pirámides y la corteza renal. A partir de ahí, las arterias arciformes emiten ramas denominadas arterias interlobulillares, que, de forma perpendicular a la superficie renal, ascienden por la corteza, donde pueden originar colaterales antes de seguir su trayecto directo hasta la superficie. De las arterias interlobulillares es de donde se van a originar las arteriolas aferentes, cada una de las cuales va a irrigar un solo glomérulo.
Al entrar al corpúsculo renal la arteriola aferente se divide en cinco a ocho ramas cortas, cada una de las cuales origina un segmento capilar diferente. En conjunto la red capilar constituye el ovillo o penacho glomerular, que es un tramado vascular de alta ultrafiltración de plasma sanguíneo. Los capilares glomerulares drenan hacia la arteriola eferente, a través de la cual la sangre abandona el glomérulo. 
De las arteriolas eferentes que proceden de glomerulos yuxtamedulares, emergen entre doce y veinticinco capilares que descienden hacia la medula, siguiendo un trayecto entre los componentes tubulares, y que se denominan vasos rectos descendentes. Estos capilares se ramifican en forma de malla alrededor de las asas de Henle y túbulos colectores contribuyendo al intercambio de líquidos e iones que tiene lugar en al médula. Las terminaciones capilares convergen hacia vasos rectos ascendentes que siguen un trayecto paralelo y opuesto a los descendentes, hasta desembocar en el sistema venoso.
El retorno venoso en el riñón sigue un trayecto opuesto a la circulación arterial. Los plexos capilares subcapsulares drenan hacia un plexo de venas estrelladas que, a su vez, desembocan en venas interlobulillares, las cuales descienden perpendicularmente a la superficie renal y van recibiendo la sangre procedente de las venas tributarias de al red capilar peritubular y, más abajo, de las venas tributarias procedentes de los vasos rectos. Sin embargo muchos de los vasos medulares desembocan directamente en las venas arciformes, paralelas a sus homónimas arteriales, en las que desembocan, igualmente, las venas interlobulillares. Las venas arciformes drenan en las venas interlobulares, situadas entre las pirámides medulares, y luego en las venas tributarias mayores del hilio renal para formar la vena renal que desembocará en la vena cava inferior. (fig,-6) (1)

Fig. 6. Vascularización intrarrenal
F6

10. Vasos perforantes y capsulares.
11. Glomérulos.
12. Arteriola.
13. Vena y Art. Interlobular
14. Vena y Art. Arcuata.
15. Túbulo Colector. 
16. Asa de Henle.
17. Vena y Art. interlobar.

b) Inervación renal.

La inervación renal procede del plexo celíaco y se compone de ramas adrenérgicas y colinérgicas que pueden ser mielínicas o amielínicas, no está aclarada la distribución de las ramas nerviosas en el interior de la víscera. Parece que las paredes vasculares, el aparato yuxtaglomerular y los túbulos son los principales destinatarios de las fibras.(1)

B. Fisiología renal 

La misión fundamental del riñón es la de estabilizar el volumen y las características fisicoquímicas del líquido extracelular, e indirectamente del comportamiento intracelular mediante la formación de orina.
Para ello, el riñón conserva el agua y los solutos presentes normalmente en el organismo; conserva los electrolitos de los fluidos del mismo, fundamentalmente potasio, sodio, cloruros, y bicarbonato; elimina el exceso de agua, electrolitos y solutos procedentes de la ingesta, elimina los productos metabólicos de desecho (urea, creatinina e hidrogeniones) o los productos tóxicos que puedan haber penetrado en el organismo. Esto se realiza mediante la actividad de las unidades funcionales renales, que puede dividirse en dos procesos fundamentales
1. Filtrado glomerular.
2. Función tubular.
El riñón también contribuye al equilibrio hormonal del organismo como órgano productor de hormonas, cumpliendo, así, una función endocrina. Es responsable de la producción de la eritropoyetina, renina, angiotensina II, prostaglandina, calicreina y cinina, y es activador de 1,25 hidroxicolecalciferol (vitamina D), o eliminador de las mismas de la circulación mediante su catabolismo, sobre todo en las de tipo peptídico.

                                                         Capitulo III  y IV

 

 

Rosa J. Paparone
Médica Nefróloga, 
Octubre de 1999