HIPERTENSIÓN ARTERIAL Y VIDA SALUDABLE: ¿QUÉ ASPECTOS SE ESCONDEN DETRÁS DE ESTA FRASE SENCILLA?

Vida saludable

Entrevista al Dr. Jorge Janson. Médico del Servicio de Clínica Médica del Hospital Italiano de Buenos Aires, Área de Hipertensión Arterial.

1. Muchas veces, los médicos les decimos a nuestros pacientes hipertensos, “tiene que hacer vida saludable”. ¿Qué significa hacer vida saludable?

Todos tenemos ya un sentido de lo saludable, ese sentido se fue armando a lo largo de la vida casi sin darnos cuenta. En casa dimos los primeros pasos en esa construcción, los gustos de mamá y papá aún están presentes. A partir de allí infinitas influencias moldearon nuestro estilo de vida, la escuela, los amigos, los medios, las lecturas, las modas, las posibilidades económicas, las creencias, nuestros deseos, y así sigue la lista. Hasta que un día frente al doctor, escuchamos decir que debemos cambiar nuestro estilo de vida porque algo anda mal.

El proceso de formación de nuestro estilo de vida es tan largo y “natural” que no lo criticamos. Es la evaluación que hacemos junto al doctor la que nos permite, si queremos, hacer una revisión crítica y tomar nuevas decisiones.

La ciencia avanza más rápido que algunos hábitos. Es por ello que el primer paso para adoptar un estilo de vida saludable es abrirle la puerta a ese saber. Al hacerlo nos encontraremos con nuestra propia resistencia al cambio, con la habitual dificultad de sostenerlo en el tiempo, y con la agradable sensación de tomar el control de nuestra salud.

Dicho de otra forma: puedo consumir buenos alimentos, cuidar mi peso, no fumar y hacer ejercicio, cuidar el sueño, pero para decir que esto contribuye a mi salud es necesario reflexionar si con ello vamos logrando los objetivos que nos mantienen saludables.

Últimamente se habla de los 7 simples, ellos son comer saludablemente, hacer ejercicio, tener un peso normal, no fumar, tener la presión normal, tener el colesterol normal y la glucemia normal. Las personas que logran estos 7 simples llevan un estilo de vida saludable, cada uno de los siete contribuye a una vida más larga y libre de enfermedad.

De los siete, comer saludablemente es tal vez el más difícil de definir.

2. ¿Nos comunicamos adecuadamente con nuestros pacientes cuando tratamos de estimular cambios en los hábitos de vida? ¿Qué aspectos debemos tener en cuenta sobre nuestros pacientes, cuando intentamos revertir hábitos poco saludables?

Las personas llegan al consultorio con un gran y hermoso bagaje, se trata de su historia, su cultura, sus valores. A veces, creo, fallamos en no empezar por ahí. Es ahí donde cada uno es fuerte, es ahí donde sonreímos, es ahí donde sentimos que está nuestra identidad.

Creo que es un error empezar por el reto o el miedo a lo que puede pasar. El miedo resta fuerza a quien la necesita para cambiar.

Inversamente una buena conversación que active la reflexión, que nos permita mejorar un paso por vez, es el tipo de comunicación que suma.

Si se da un consejo sin mirar a quien, sin entrar en el mundo del otro, lo más probable es que ese consejo esté más allá de las posibilidades que el otro tiene. Estamos todos, pacientes y médicos, sumergidos en un contexto complejo de fuerzas económico culturales que son muy poderosas y que condicionan fuertemente lo que hacemos.

Paso a paso, y cada paso debe ser pequeño y estar dentro de un proceso. Si sólo hablamos de la meta, la motivación para cambiar no se activa, la meta se la vé como lejana e imposible. En cambio si una vez señalada, la desglosamos en muchos pequeños pasos el cambio se hace posible.

3. ¿Alcanza con decir que hay que comer más frutas y verduras? ¿Podemos especificar de manera más detallada alimentos de preferencia?

Sería una sobre simplificación pensar que sólo con comer frutas y verduras es suficiente para llevar una alimentación saludable, pero puede ser un comienzo para configurar lo que se llama el patrón. El patrón de alimentación saludable es predominante de frutas y verduras, cinco porciones por día puede ser una cantidad orientadora.

Este patrón saludable puede tener varios nombres, por ejemplo, dieta del mediterráneo, o también dieta DASH.

Otras características del mismo es que es bajo en sodio, bajo en grasas saturadas, sin grasas trans, es rico en calcio, en potasio y en fibras. Las carnes acompañan a los vegetales.

Agrego dos características más, la diversidad (muchos colores, variedad de recetas y menús, muchos tipos de especias) y la simpleza que se opone al ultraprocesamiento (simpleza hogareña por sobre la industrialización de los alimentos).

4. ¿Qué consejos brindaría a las personas que, por estar muy ocupadas, no tienen tiempo para cocinar o comen principalmente fuera de su casa?

Las personas que no cocinan en sus casas tanto porque no les gusta hacerlo como porque están muy ocupadas son las que tendrán más dificultades. Al perder el control de la preparación los alimentos tienden a tener exceso de sodio, de grasa, de hidratos de carbono y de calorías en sus dietas. Un sándwich de jamón y queso con una gaseosa regular podrá mitigar el hambre pero no contribuye a la salud. Claro que esto es así cuando se transforma en un hábito que no es mirado ni criticado.

El mejor consejo que se me ocurre ahora no es una receta de cocina sino una actitud, reflexión y organización. Reflexionar si lo que estoy comiendo contribuye a mantener mi presión, mi peso y mis análisis normales. Organizarme, en la compra, en la alacena, en la cocina. Tal vez puedo dedicar un día y cocinar para toda la semana, usar contenedores para llevar y traer, mantener el control.

5. ¿Qué impacto tiene adoptar hábitos saludables en el descenso de la presión arterial?

El efecto de lograr los 7 simples es enorme, y ellos se apoyan en una alimentación saludable en cantidad y calidad.

Las personas que consiguen los 7 simples logran alargar su vida en más de diez años. Cuanto antes se los adopte mejor, si los comparte toda la familia mejor aún, si en el trabajo se prenden será más fácil.

Los 7 simples sintetizan el resultado de un estilo de vida saludable, son muchas las variables que favorecen el descenso de la presión arterial y en cada caso individual podrá haber alguna que predomine. Pero si tuviera que generalizar diría que descender de peso es muy poderoso para bajar la presión y que comer con bajo sodio y abundante potasio invita a que haya siempre frutas, verduras y legumbres preparadas de formas simples y en casa.

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Dr. Jorge Janson